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Fin de semana en el oriente de Asturias: itinerario completo para dos días
Contenido
El oriente de Asturias es una zona que permite vivir dos mundos completamente diferentes en apenas dos días: la montaña más espectacular de los Picos de Europa y una costa llena de playas salvajes y pueblos marineros con encanto. La gran ventaja de planificar un fin de semana por aquí es precisamente esta proximidad entre montaña y mar, que hace posible diseñar una escapada variada sin grandes desplazamientos. Si tienes un fin de semana libre y quieres aprovechar al máximo el oriente de Asturias, este itinerario te ayudará a organizar dos días intensos pero realistas. No se trata de correr de un sitio a otro, sino de combinar de forma inteligente los planes de interior con los de costa, dedicando tiempo suficiente a cada zona para disfrutarla sin prisas. La clave está en entender que el oriente tiene mucho más de lo que se puede ver en un fin de semana, así que conviene centrarse en lo más representativo y dejarse algo para una próxima visita. Este itinerario está pensado para que funcione tanto en verano como en las otras estaciones, aunque siempre conviene tener en cuenta que el tiempo en esta zona puede cambiar rápidamente, especialmente en las zonas de montaña.
Día 1: Interior y montaña - Lagos de Covadonga y Cangas de Onís
Mañana: Rumbo a los Lagos de Covadonga
El primer día del fin de semana conviene dedicarlo al interior montañoso, empezando por uno de los planes más populares del oriente: la visita a los Lagos de Covadonga. Estos lagos glaciares son probablemente la postal más conocida de los Picos de Europa asturianos, y el plan perfecto para conectar con la naturaleza desde primera hora.
Para llegar a los Lagos, el punto de partida es Cangas de Onís, que funciona como el principal nudo de servicios del oriente interior. Desde aquí se toma la carretera que sube hacia Covadonga y luego continúa serpenteando hasta los Lagos. Eso sí, hay que tener en cuenta que en temporada alta el acceso puede estar regulado con servicio de lanzadera, así que conviene informarse antes del viaje para no llevarse sorpresas.
Si puedes acceder en coche hasta arriba, genial. Si toca utilizar la lanzadera, también es una buena experiencia porque el trayecto forma parte del plan. La carretera de subida ya ofrece vistas espectaculares del valle y permite ir viendo cómo cambia el paisaje a medida que se gana altura.
Una vez en los Lagos, el plan puede ser tan tranquilo o tan activo como apetezca. Los Lagos Enol y Ercina están conectados por senderos fáciles que permiten dar un paseo sin dificultad, disfrutando de las vistas y respirando el aire puro de montaña. Para los más aventureros, esta zona es también el punto de partida de rutas de senderismo más exigentes que se adentran en el corazón de los Picos de Europa.
El entorno de los Lagos es ideal para hacer fotos, relajarse junto al agua y, si el tiempo acompaña, incluso hacer un pequeño picnic. Eso sí, conviene llevar ropa de abrigo y protección contra la lluvia incluso en verano, porque aquí arriba el tiempo puede cambiar en cuestión de minutos.
Mediodía: Parada en Covadonga
De vuelta hacia el valle, la parada en Covadonga es casi obligatoria. La Basílica de Covadonga y la Santa Cueva son visitas culturales que complementan muy bien la experiencia natural de los Lagos. Además, están vinculadas a los orígenes del Reino de Asturias, así que tienen un valor histórico que merece la pena conocer.
La Santa Cueva, excavada en la roca, es un lugar que impresiona por su singularidad y su carga simbólica. La Basílica, por su parte, destaca por su arquitectura neorrománica y su emplazamiento espectacular. Entre una y otra, se puede pasar perfectamente una hora conociendo estos espacios y entendiendo un poco mejor la historia de Asturias.
Si puedes visitar los Lagos de Covadonga con calma, dedicando tiempo tanto a la parte natural como a la cultural, tendrás una mañana muy completa que te dará una visión amplia de lo que representa esta zona para los asturianos.
Tarde: Cangas de Onís y gastronomía local
La tarde del primer día es el momento perfecto para bajar el ritmo y disfrutar de Cangas de Onís con tranquilidad. Este pueblo tiene mucho más que ofrecer de lo que parece a primera vista, y merece la pena conocer qué ver en Cangas de Onís sin prisas.
El símbolo más reconocible del pueblo es su famoso Puente Romano, aunque en realidad es un puente medieval (el nombre popular es erróneo, pero ya forma parte de la tradición). Este puente que cruza el río Sella aparece en prácticamente todas las guías del oriente de Asturias, y con razón: es una estampa preciosa que resume muy bien el carácter histórico de la zona.
Dar un paseo por el centro de Cangas permite descubrir sus comercios, sus rincones con encanto y, sobre todo, sus opciones gastronómicas. Esta es una zona privilegiada para disfrutar de productos con Denominación de Origen como el Queso Cabrales, el Queso Gamonéu y la Sidra de Asturias. Los restaurantes del pueblo suelen ofrecer menús con productos locales que representan muy bien la cocina tradicional asturiana.
La tarde en Cangas puede incluir también un paseo por las orillas del Sella, especialmente agradable en los días de buen tiempo. El río tiene un papel importante en la vida del pueblo y ofrece rincones muy fotogénicos, especialmente desde las inmediaciones del puente.
Noche: Dormir en el interior
Para aprovechar al máximo el fin de semana, lo más práctico es dormir en la zona interior la primera noche. Esto permite madrugar al día siguiente para ir hacia la costa sin grandes desplazamientos matutinos. Los alojamientos rurales de la zona suelen estar muy bien ubicados para acceder tanto a los Picos de Europa como a las localidades costeras.
Una opción especialmente interesante es alojarse en Amieva, un concejo tranquilo que queda entre Cangas de Onís y el interior del Parque Nacional. Desde aquí se accede fácilmente a zonas menos frecuentadas de los Picos y se está bien conectado para moverse hacia la costa al día siguiente. Si tienes curiosidad por qué ver en Amieva, descubrirás que es una zona con mucho encanto rural y opciones de senderismo menos masificadas.
El alojamiento rural en esta zona suele ofrecer la tranquilidad de la montaña junto con la comodidad necesaria para descansar bien antes del segundo día. Además, muchas casas rurales están ubicadas en puntos estratégicos para disfrutar de miradores de los Picos de Europa sin necesidad de desplazamientos largos.
Día 2: Costa y pueblos marineros
Mañana: Rumbo a la costa oriental
El segundo día del fin de semana es el momento de cambiar completamente de escenario y dirigirse hacia la costa. Las playas del oriente, repartidas entre los concejos de Llanes y Ribadesella, complementan a la perfección los planes de montaña del día anterior.
Una de las ventajas de planificar un fin de semana por el oriente es precisamente esta diversidad de paisajes en distancias relativamente cortas. En poco tiempo se puede pasar de los picos nevados y los lagos glaciares a playas salvajes y acantilados espectaculares.
La costa oriental asturiana tiene una personalidad muy marcada, con un litoral recortado lleno de calas protegidas, playas de arena fina y formaciones rocosas que crean paisajes únicos. Llanes, en particular, tiene uno de los mayores números de playas de Asturias, lo que permite elegir entre muchas opciones según las condiciones del mar y las apetencias del momento.
Media mañana: Llegada a Llanes
Llanes es probablemente la localidad costera más conocida del oriente, y merece la pena dedicarle tiempo tanto al pueblo como a sus playas. El casco histórico conserva un ambiente marinero auténtico, con calles empedradas, casas tradicionales y un puerto que sigue manteniendo actividad pesquera.
El pueblo en sí mismo ofrece varios puntos de interés: desde la muralla medieval hasta las casas indianas que recuerdan la época de la emigración a América. Pasear por Llanes permite entender la historia de estos pueblos costeros y su relación con el mar a lo largo de los siglos.
Pero probablemente lo más atractivo de Llanes sean sus playas y calas. La costa del concejo ofrece opciones muy variadas: desde playas amplias con servicios hasta calas recogidas perfectas para quienes buscan más tranquilidad. La elección dependerá del tiempo, del estado del mar y de las preferencias personales.
Los acantilados de la zona también merecen una visita, especialmente para quienes disfrutan de las vistas panorámicas y las fotos de paisajes espectaculares. Algunos miradores ofrecen perspectivas increíbles de la costa recortada y permiten entender la fuerza del mar Cantábrico sobre esta parte del litoral asturiano.
Mediodía y tarde: Playa y Ribadesella
Dependiendo del tiempo que se haya dedicado a Llanes, la tarde puede continuar en la misma zona o dirigirse hacia Ribadesella, otra localidad costera con mucho encanto. Ribadesella tiene la ventaja de combinar playa con río, ya que aquí desemboca el Sella, creando un paisaje muy característico.
El plan de playa en el oriente puede ser muy variado. Si el tiempo acompaña, se puede disfrutar del sol y el baño en algunas de las mejores playas de Asturias. Si el día está más revuelto, siempre queda la opción de pasear por la costa, disfrutar de las vistas y refugiarse en alguno de los pueblos para conocer mejor su ambiente.
La gastronomía de la costa también es una parte importante del plan. Los restaurantes de Llanes y Ribadesella suelen ofrecer pescado y marisco fresco, complementando muy bien la experiencia gastronómica del día anterior en la zona interior. Es una buena forma de probar la diversidad culinaria del oriente en un mismo fin de semana.
Los paseos costeros, especialmente al atardecer, pueden ser uno de los momentos más especiales del fin de semana. La luz de la tarde sobre los acantilados y las playas crea un ambiente muy especial que contrasta completamente con el paisaje de alta montaña del día anterior.
Tarde: Flexibilidad según el tiempo y las ganas
Una de las claves para que un fin de semana en el oriente funcione bien es mantener cierta flexibilidad en los planes, especialmente en la costa. El tiempo puede cambiar las condiciones de playa, pero siempre hay alternativas interesantes.
Si el día acompaña para seguir disfrutando de la playa, se puede alargar la estancia en la costa y aprovechar para relajarse después de la intensidad del día de montaña. Si el tiempo se pone complicado, siempre se puede optar por visitar los cascos urbanos de Llanes o Ribadesella con más detenimiento, o incluso acercarse a algún mirador costero para disfrutar del espectáculo del mar bravo.
Los paseos por los puertos pesqueros también son una opción muy recomendable, especialmente para quienes disfrutan del ambiente marinero auténtico. Ver la llegada de los barcos o simplemente observar la actividad portuaria puede ser un plan muy relajante y conecta muy bien con el carácter tradicional de estos pueblos.
Consejos prácticos para el fin de semana
Qué llevar
La variedad de paisajes y actividades del oriente de Asturias exige llevar ropa para diferentes situaciones. Como el tiempo puede cambiar rápidamente, especialmente en las zonas de montaña, conviene llevar ropa de abrigo y protección contra la lluvia incluso en verano. Una mochila pequeña para las caminatas, calzado cómodo para andar tanto por senderos como por pueblos, y algo de ropa de playa si la temporada lo permite.
Transporte y movilidad
Aunque este itinerario está pensado principalmente para quienes se mueven en coche propio, existe transporte público en la zona. Sin embargo, la flexibilidad de horarios y la posibilidad de acceder a miradores y playas menos conocidos hace que el coche sea la opción más práctica para un fin de semana intensivo.
Temporada y clima
El oriente de Asturias funciona como destino durante todo el año, pero cada temporada tiene sus ventajas. En verano se puede disfrutar plenamente tanto de montaña como de playa, pero también hay más gente. En otras estaciones, el paisaje de montaña puede ser especialmente espectacular, aunque las opciones de playa se limitan más a paseos y vistas que al baño.
Senderismo y rutas
Para los aficionados al senderismo, el entorno de Picos de Europa ofrece opciones de diferente dificultad. Desde paseos cortos junto a los Lagos hasta rutas exigentes como la famosa Ruta del Cares desde Asturias, clasificada como muy dura por Turismo de Asturias. En un fin de semana hay que elegir bien según el nivel y el tiempo disponible.
Gastronomía local
La riqueza gastronómica del oriente permite disfrutar de productos únicos en cada comida. Los quesos con Denominación de Origen (Cabrales y Gamonéu) y la Sidra de Asturias son elementos que no pueden faltar en un fin de semana por la zona. Cada pueblo tiene sus especialidades, desde los guisos de montaña hasta el pescado y marisco de la costa.
Más allá del fin de semana
Este itinerario de dos días ofrece una buena introducción al oriente de Asturias, pero la zona tiene mucho más que ofrecer. Los aficionados a la naturaleza pueden encontrar rutas de senderismo para semanas enteras, mientras que quienes prefieren el turismo cultural pueden dedicar tiempo a conocer mejor la historia de cada pueblo y sus tradiciones.
La ventaja de este tipo de escapada es que permite hacerse una idea general de la zona y decidir qué aspectos merecen una visita más larga en el futuro. Algunos visitantes se enamoran de la alta montaña y vuelven para hacer rutas más largas, otros prefieren la tranquilidad de los pueblos costeros y planifican estancias más relaj
Casa Maru es una casa rural en Santillan, Amieva, a las puertas de los Picos de Europa. Si estas organizando una escapada tranquila por el oriente de Asturias, puedes ver la casa o escribirnos con tus fechas e ideas de viaje.
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